Costos Directos e Indirectos: Guía Clara para Emprendedores que Quieren Empezar Bien su Negocio en RD

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LCuando inicias un negocio pequeño, hay una pregunta silenciosa que lo decide todo:
¿Estoy manejando mi dinero correctamente… o solo estoy sobreviviendo?

Muchos emprendedores en República Dominicana arrancan sin contador, sin asesoría y con una libreta improvisada. No porque quieran hacerlo mal, sino porque no hay presupuesto. El problema es que la DGII y los bancos no evalúan intenciones, evalúan números.

Aquí entra un concepto clave que casi nadie explica bien desde el inicio:
los costos directos e indirectos.

Entenderlos no es teoría contable.
Es la diferencia entre:
– fijar precios correctos
– no meterte en problemas fiscales
– y poder justificar tus números si mañana solicitas un préstamo

Esta guía está pensada para emprendedores reales, no para contadores.

Qué son los costos en un negocio pequeño (explicado sin lenguaje técnico)

Un costo directo es todo gasto que está directamente relacionado con lo que vendes.
Si no existiera ese producto o servicio, ese gasto no existiría.

Dicho más simple:
👉 si dejas de vender, ese costo desaparece.

Ejemplos claros en negocios pequeños

– Si vendes comida: ingredientes, gas para cocinar, envases
– Si tienes un salón de belleza: tintes, cremas, productos usados en cada cliente
– Si haces delivery: combustible usado para las entregas
– Si vendes servicios digitales: herramientas que usas exclusivamente para ese servicio

Estos costos se pueden asociar fácilmente a lo que produces o vendes.

Qué son los costos indirectos (los que suelen causar problemas)

EmLos costos directos son aquellos que puedes identificar claramente con tu producto o servicio.

Si ese producto no existe, ese costo tampoco existiría.

Ejemplos simples:

– materia prima de un producto
– mercancía para reventa
– pago por mano de obra directamente involucrada
– comisiones por venta del servicio

Si haces postres para vender:
– ingredientes = costo directo
– envases del producto = costo directo

Si prestas un servicio:
– pago por horas trabajadas en ese servicio = costo directo

Estos costos son clave porque:
– influyen directamente en el precio
– afectan tu margen de ganancia
– son los primeros que un banco analiza cuando ve tu negocio

Costos indirectos: los que sostienen el negocio aunque no vendas

Los costos indirectos no se pueden asignar a un producto específico, pero permiten que el negocio funcione.

No producen ingresos por sí solos, pero sin ellos el negocio se cae.

Ejemplos comunes en pequeños negocios:

– alquiler del local
– internet y teléfono
– electricidad
– mantenimiento
– software o herramientas digitales
– transporte general del negocio

Aquí es donde muchos emprendedores se confunden y cometen errores contables que luego afectan sus declaraciones.

La diferencia clave entre costos directos e indirectos

La diferencia no es contable, es lógica:

– El costo directo se puede “pegar” a lo que vendes
– El costo indirecto sostiene el negocio completo

Si hoy no tienes ventas:
– los costos directos bajan o desaparecen
– los costos indirectos siguen llegando

Por eso esta separación es tan importante.

Por qué esto importa desde el inicio (DGII y bancos)

Aquí viene la parte que muchos emprendedores descubren tarde.

Frente a la DGII

Si no separas bien tus costos:
– puedes declarar gastos incorrectos
– puedes deducir cosas que no corresponden
– puedes levantar alertas en una fiscalización

La DGII no analiza solo cuánto gastas, sino en qué gastas y por qué.

Un error común es meter gastos personales como si fueran costos del negocio.
Eso es un riesgo tributario real.

Frente a los bancos

Cuando solicitas un préstamo, el banco analiza:
– estructura de costos
– rentabilidad
– capacidad de pago

Si tus costos están mezclados:
– no se entiende tu margen
– tu negocio parece desordenado
– el riesgo percibido aumenta

Un negocio pequeño bien organizado inspira más confianza que uno grande mal clasificado.

    Errores comunes que debes evitar desde el primer mes

    Error 1: llamar “costo” a todo lo que se paga

    No todo gasto es un costo directo.
    El internet del local no es costo directo de un producto, es indirecto.

    Error 2: mezclar gastos personales con el negocio

    El supermercado de tu casa no es costo del negocio, aunque pagues con la misma tarjeta.

    Esto es uno de los errores más observados en revisiones de la DGII.

    Error 3: no llevar ningún orden

    “No soy contador” no es excusa para no llevar control básico.
    Un Excel sencillo es mejor que nada.

    Cómo identificar si un gasto es directo o indirecto (regla práctica)

    Antes de registrar un gasto, pregúntate:

    1. ¿Este gasto existe solo porque vendo este producto o servicio?
      – Si la respuesta es sí → costo directo
    2. ¿Este gasto existe aunque no venda hoy?
      – Si la respuesta es sí → costo indirecto

    Esta regla simple resuelve el 80 % de las dudas iniciales.

    Ejemplo práctico: negocio pequeño en funcionamiento

    Imagina un negocio de repostería desde casa.

    Costos directos:
    – harina
    – azúcar
    – mantequilla
    – envases
    – gas usado para hornear

    Costos indirectos:
    – internet
    – energía eléctrica general
    – teléfono
    – utensilios de uso permanente

    Separarlos permite saber:
    – cuánto cuesta realmente cada pedido
    – cuánto necesitas vender para cubrir gastos fijos
    – si el precio que cobras es rentable

    Cuando compras equipos, mobiliario o herramientas para tu negocio, no todo se registra como gasto inmediato. En muchos casos, estos bienes se deprecian con el tiempo, y hacerlo bien puede ayudarte a cumplir con la DGII y a mostrar mejores números ante un banco.

    Por qué separar costos te ayuda a poner mejores precios

    Muchos emprendedores ponen precios “por intuición”.
    Eso suele terminar en pérdidas silenciosas.

    Cuando separas costos:
    – sabes cuánto te cuesta producir
    – sabes cuánto necesitas ganar
    – puedes ajustar precios con criterio

    Un negocio no quiebra solo por falta de ventas.
    Muchas veces quiebra por no entender sus costos.

    No necesitas un contador, pero sí orden

    Este artículo te da la base.
    A partir de aquí, lo ideal es aprender:

    – cómo registrar los costos mes a mes
    errores comunes al declarar gastos
    – cómo presentar información clara a un banco
    – cuándo conviene buscar ayuda profesional

    Pero todo empieza aquí: entender bien tus costos.

    Qué sigue después de entender esto

    Este artículo te da la base.
    A partir de aquí, lo ideal es aprender:

    – cómo registrar los costos mes a mes
    – errores comunes al declarar gastos
    – cómo presentar información clara a un banco
    – cuándo conviene buscar ayuda profesional

    Pero todo empieza aquí: entender bien tus costos.

    Conclusión

    Los costos directos e indirectos no son un tema solo para contadores.
    Son una herramienta básica para cualquier emprendedor que quiera crecer sin problemas.

    Separarlos desde el inicio:
    te evita errores con la DGII
    – mejora tu imagen ante los bancos
    – te ayuda a tomar mejores decisiones

    No necesitas saber contabilidad.
    Necesitas orden y criterio.

    Y eso, en un negocio pequeño, marca la diferencia entre sobrevivir y avanzar.

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